El que se escapó

Dec 09 2022
No desaparece... Ni el dolor, ni las emociones, ni el hambre. Solo tengo que cerrar los ojos para ver cómo fue entre nosotros, cómo podría haber sido... y entonces estoy desconcentrado y no puedo dormir.

No desaparece...
Ni el dolor ni las emociones ni el hambre.
Solo tengo que cerrar los ojos para ver la forma en que fue entre nosotros, la forma en que podría haber sido... y así estoy desenfocado y no puedo dormir.

Cada pensamiento perdido me recuerda lo que solía ser y engendra fantasías de lo que podría haber sido.
Un aleteo de mis párpados significa añoranza infructuosa por ti.
Dormir un minuto significa retroceder meses en el tiempo a lo que éramos, cómo éramos, quiénes éramos.
Lamer mis labios significa saborearte.

Recuerdo cómo tus ojos me atraviesan, arrebatan mi corazón, desordenan mis pensamientos y me devoran por completo.
Cómo tu voz y tu risa calientan mis entrañas como el ron, caliente y rico.
Cómo tus labios calientan la piel de todo mi cuerpo.
Cómo tu toque hace que el jugo tibio se acumule en mis bragas, anude mis entrañas y me deje sin aliento.

Tus labios encajan en los míos como dos piezas de un todo.
Tus palmas moldean perfectamente mis senos como una madre suave pero protectoramente, y ocasionalmente acuna a sus bebés.
Gemimos en sincronía.
Nuestros corazones laten con el mismo ritmo.
Encajo perfectamente en tu abrazo, tu pecho construido para que mi cabeza descanse, la curva de tu cuello un hueco perfecto para mi cabeza, tu barbilla y tu aliento en mi cabeza, los perfectos compañeros tranquilizantes.

Tu boca y lengua inteligentes provocan una locura indescriptible.
Tus hábiles dedos en mis pechos, mis pezones, en mi clítoris y en mi vagina provocan placeres indecibles que se disparan hasta los dedos de mis pies.
Tu pene, mmm…, nada menos que una maravillosa herramienta creada para mi destrucción; llenas cada centímetro, haciéndome completo, nuestras caderas moviéndose en un baile tan antiguo como el tiempo y tan familiar como respirar... pero nuevo con cada apareamiento.

Ahora escribo para que los recuerdos tuyos abandonen mi cabeza y permanezcan en esta página, para que todo desaparezca.

¡Feliz fin de semana!