La vida es corta.
La vida es innegablemente corta, pero muy pocos de nosotros aprovechamos la oportunidad para reconocer y pensar en ese hecho.
Estamos acostumbrados a pensar en la vida en términos de años y décadas, en lugar de horas, momentos y respiraciones individuales que componen nuestras vidas.
No vemos qué regalo increíble es estar vivo y experimentar la belleza y la alegría de la vida, porque a menudo pasamos por alto su naturaleza fugaz.
La magnitud de la brevedad de la vida nos golpea a todos en algún momento, generalmente cuando fallece un amigo o familiar. Es entonces cuando recordamos nuestra propia mortalidad y la cantidad finita de tiempo que tenemos en este mundo.
Ninguno de nosotros sabe exactamente cuándo se acabará nuestro tiempo o qué nos sucederá cuando se acabe, solo sabemos que tenemos una cantidad limitada de tiempo y depende de nosotros decidir cómo usar mejor ese tiempo.
Cuando pensamos en el poco tiempo que nos queda, puede ser abrumador y paralizante. Puede ser fácil caer en una sensación de derrota, sintiendo que la vida es demasiado corta y que no hay suficiente tiempo para marcar la diferencia. Este sentimiento se ve agravado por el sentimiento de impotencia ante la naturaleza incomprensible de la vida y la muerte.
Pero en lugar de permitir que estos sentimientos se apoderen de nosotros y nos impidan vivir nuestras vidas al máximo, debemos hacer un esfuerzo consciente para abrazar la vida y vivirla plenamente. Debemos reconocer la importancia de aprovechar al máximo cada momento.
Vas a morir. ¿Ahora que?
Debemos hacernos cargo de nuestras vidas y usar nuestras cortas vidas para luchar por la grandeza, tener un impacto duradero y dejar un legado. Debemos usar nuestro tiempo para luchar por la justicia, ayudar a los necesitados y hacer del mundo un lugar mejor. Debemos trabajar para crear un futuro mejor para nosotros y para las generaciones venideras.
Puede que no vivamos para siempre, pero nuestra alma será llevada por aquellos que nos sucedan.
Estas no son tareas fáciles, y es comprensible sentirse abrumado ante la perspectiva de asumir responsabilidades tan enormes. Pero si damos un paso atrás, puede ser más fácil establecer metas pequeñas y alcanzables que nos ayuden a marcar la diferencia. Trabaja en ese proyecto paralelo, sonríe a los vecinos, organiza esa fiesta. Incluso las cosas pequeñas marcan la diferencia, por lo que cada esfuerzo que hacemos para mejorar el mundo cuenta.
La vida es corta y debemos aprovecharla al máximo. Debemos reconocer lo increíble y precioso que es estar vivo y esforzarnos por tener un impacto duradero y significativo en el mundo.
Depende de nosotros tomar acción y aprovechar al máximo las cortas vidas que nos han dado.
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por Marvel G.