Volver a lo básico

Dec 20 2022
Como un tiovivo
No se si les pasa a todos o solo a mi. De lo que hablo es de un sentimiento, o más precisamente de una fase o de un círculo de fases.
Foto de Ran Berkovich en Unsplash

No se si les pasa a todos o solo a mi.

De lo que hablo es de un sentimiento, o más precisamente de una fase o de un círculo de fases.

Es cuando obtienes algunas de las inspiraciones que existen en nuestro universo, comienzas a tener algunas ideas y expectativas sobre ti mismo, tu vida, tu futuro, tus relaciones con las personas o incluso tus proyectos profesionales.

Empiezas a “soñar” y establecer metas “enormes” alcanzables. Haces planes. Planes factibles. Planes sobre lo que vas a hacer la próxima semana, el próximo mes, el próximo año tal vez o incluso los próximos 5 años.

Empiezas a idealizar tu futuro y tus planes para convertirte en LA persona que siempre soñaste ser. Incluso subconscientemente.

Con paciencia, comienzas a ejecutar tus planes. Las pequeñas tareas. Las disciplinas como hacer algún deporte, estar atento o leer el libro que siempre estuvo en tu lista de “quiero leer”.

Empiezas a ver que las cosas están funcionando. Empiezas a ver que las cosas finalmente despegan para ti y te estás acercando a la mejor versión que quieres ser, y como se mencionó antes, todos podemos evolucionar, ¿eh?

Foto de David Billings en Unsplash

Luego, día tras día, y tan natural como parece, esta inspiración comienza a desvanecerse. Y de alguna manera, los planes que hiciste y las ideas que tuviste comienzan a perder su significado.

Empiezas a posponer los plazos, si los tenías, y empiezas a procrastinar. De leer 30 páginas al día, pasas a leer 30 páginas a la semana, y de cuatro sesiones de entrenamiento a la semana pasa a ser dos y luego solo una al mes.

Hasta que todo se desvanece y empiezas de nuevo, desde el punto cero.