Garantía de reembolso
Dec 01 2022
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- Ataca el problema y no a la persona – Si nos enfocamos más en el problema y no en la persona que tenemos enfrente, la mitad de nuestros problemas se resolverán. Evitemos el hábito de culpar y avergonzar a los demás cuando sentimos que algo malo ha sucedido. Sea parte de la solución y no del problema.
- No juzgues las intenciones de los demás- Sucede la mayoría de las veces que en lugar de confrontar o hablar, preferimos alejarnos de situaciones incómodas. Percibimos algo acerca de alguien y terminamos juzgándolos en base a nuestros pensamientos (los pensamientos no son hechos). En lugar de ser unilateral en nuestro enfoque para tratar un problema, debemos iniciar una conversación. Siempre que se encuentre en una situación incómoda, trate de preguntar "¿Qué hice para soportar la peor parte?" O “¿Qué hice para molestarte? Cuando llamamos la atención de la conversación sobre nosotros mismos, en realidad desencadenamos una respuesta muy necesaria del otro lado y ellos también tienen la oportunidad de contar su versión de la historia.
- Tome la iniciativa : no se trata de quién tiene razón o quién no, se trata de lograr un final concluyente para un problema apremiante que requiere nuestra máxima atención. No podemos seguir esperando que otros se hagan cargo de la situación. Si sientes que la relación o la persona es más grande y valiosa en tu vida que el problema en sí, entonces hazlo y salva la relación primero.